martes, 14 de febrero de 2017

PHILIP GLASS: LA CAÍDA DE LA CASA USHER

PHILIP GLASS-LA CAÍDA DE LA CASA USHER

26 DE ABRIL DE 2017. TEATRO CENTRAL DE SEVILLA. 21:00h.10€.
ZAHIR ENSEMBLE

Libreto: Arthur Yorinks, basado en un relato de Edgar A. Poe
Dirección de escena y escenografía: Thierry Brühl
Dirección musical: Juan García Rodríguez
Maestro repetidor: Francisco Soriano
William: barítono
Roderick Usher: tenor
Madeline Usher: soprano 
Sirviente: bajo
Médico: tenor

Estreno en España


domingo, 15 de enero de 2017

MI PRIMER CIGARRO

Finalmente, y después de mucho tiempo de búsqueda, llegó a mis manos un "cigarro". Esta es el apodo que en alguna página de internet había visto de este modelo de flauta creado por Gerhard Rudolf Uebel, imagino que por la forma final del tubo de aluminio con el que está hecha, y que recuerda a un gran cigarro puro. No recuerdo exactamente cuándo ni dónde vi por primera vez una foto de una de estas flautas de aluminio, pero desde el primer momento se convirtió en uno de mis objetivos como coleccionista de flautas. Hace pocos días conseguí hacerme con una de ellas, y desde aquí quiero relatar mis primeras impresiones.

La dinastía Uebel es una de las más longevas en la tradición de constructores de instrumentos de viento en Centroeuropa. Presente aun en la actualidad como fabricantes de clarinetes, encontramos también flautas hechas por artesanos con este apellido al menos desde finales del siglo XIX, y según The New Langwill Index existieron al menos seis fabricantes de instrumentos con ese apellido, aunque las relaciones entre todos ellos no están demasiado claras. Tengo otra flauta de madera, hecha en este caso por Franz Arthur Uebel, anterior por lo tanto a ésta. Son flautas sistema Boehm, pero con un diseño y un carácter profundamente alemán. Flautas también que retratan desde nuestro pequeño mundo el tránsito histórico del siglo XX, pues aun se encuentran flautas F. Arthur Uebel con el águila, la esvástica y la insignia de las SS nazis grabadas, fruto del encargo que hicieron de instrumentos de viento para sus bandas de música.

Gerhard Rudolf Uebel nació en 1915 y trabajó con su tío Franz Arthur Uebel en la fabricación de instrumentos de viento, según la página web de Luc Verhoeven. A la muerte de éste en 1963, continuó fabricando instrumentos bajo su propio nombre pero según viene grabado en el cuerpo de los mismos, la producción fue trasladada desde Markneukirchen a Vogtland, siempre cerca de la república checa. En esta época, ya después de la II Guerra Mundial, esa parte del país integraba la República Democrática Alemana. Murió en 1991, cuando ya las dos Alemanias habían vuelto a reunificarse. Es una figura bastante desconocida, a pesar de haber demostrado una notable capacidad de innovación y de evolución en el diseño y elección de materiales, pero entre los pocos aficionados al coleccionismo de flautas sus instrumentos son muy admirados.

Las flautas de aluminio de Gerhard Rudolph Uebel llaman la atención por diversos factores. El más evidente es la elección del material base: el alumnio, que acostumbrados como estamos a tocar con flautas de plata, oro, platino o cualquier otra aleación más o menos noble es un material totalmente innovador. Desconozco si la elección del aluminio pudo tener su origen en la escasez o el precio de estos materiales, o si detrás de ella subyacía también un afán de búsqueda e innovación. Por su trayectoria, Gerhard Rudolf conocía de sobra la fabricación también de instrumentos con madera por el trabajo con su tío Franz Arthur, y podríamos pensar por lo tanto que su propósito investigador respondería más bien a un espíritu innovador porque de otro modo bien podría haber seguido fabricando sus flautas, flautines o clarinetes con el mismo diseño y materiales que hasta entonces.



La cabeza está fabricada en un metal distinto al aluminio (probablemente alpaca plateada). Existen tres variantes de cabezas, la primera enteramente metálica, otra con la placa de la embocadura de plástico negro y la tercera también en plástico pero estilo wave o reform. En cualquier caso, se acopla directamente al cuerpo de la flauta. Otro elemento muy característico de la cabeza de la flauta es la ausencia del tapón de corcho de la cabeza, si bien no es un caso único, y de la corona que suele rematar habitualmente. Todo ello incide en el reparto del peso del instrumento entre las distintas secciones, que es muy diferente del habitual. Las cabezas parecen ser el punto más débil de la fabricación del instrumento, aparte de porque serían mejorables en sí mismas, por el altísimo nivel de diseño y fabricación del resto del instrumento. En este sentido apuntan también opiniones de otros poseedores de flautas Uebel (Gofer Joe, Toby Marshall), Una opción es la fabricación de un adaptador con un barrilete de alguna flauta estándar que se puede acoplar al cuerpo para tocar con cualquier tipo de cabeza normal.




El cuerpo de la flauta está fabricado en una sola pieza integrando la pata en el mismo bloque, a partir de una barra de aluminio torneado sobre el que están taladrados los agujeros tonales, por lo que no hay chimeneas, reminiscencia de su trabajo con instrumentos de madera, y gracias a lo cual se ahorra el trabajo de estirado o soldado de las mismas, necesario en las flautas Boehm metálicas de estilo francés o inglés.


El diseño del mecanismo es realmente impresionante por su grado de innovación y de delicadeza. Hasta donde yo he visto, todas las flautas tienen el sol adelantado, pata de do y platos cerrados. Solo hay un extraño modelo del que circulan fotos por internet, también en aluminio pero de color dorado, con un mecanismo que añade un trino más a los pequeños trinos de do y re, (casi con toda seguridad un trino de do#). También tiene el mi partido, y un pequeño trino al lado de la segunda llave de sol#, que tal vez tiene una función de venting hole para el registro agudo.



En todo caso, es el modelo de flauta de aluminio más particular que yo he visto, y testimonia el dominio que el constructor tenía de las distintas opciones de mecanismos posibles, y el nivel de exigencias de los intérpretes de su área de influencia, alguno de los cuales le encargó una flauta con un mecanismo tan avanzado. Esto también nos podría hacer replantearnos el concepto que solemos tener no muy positivo acerca del nivel de los fabricantes e intérpretes de los antiguos países del bloque comunista, alejados, eso sí, de los estándares tan unificadores del presente flautístico de los últimos años.


El corte de las llaves tiene una definición y elegancia asombrosas, con un estilo muy "sixtie", pero sobre todo con una calidad de ejecución muy elevada. El modelo que he comprado tiene al menos cuarenta y cinco años y es evidente su uso intensivo por el desgaste del plateado, pero la holgura entre las diversas secciones del mecanismo es mínima. Me resulta muy atractivo el corte de algunas llaves, como las espátulas de los trinos de la mano derecha, con un elegante corte en media luna, la ergonomía de la llave del sol# y las palancas del si y sib, o el conector de la llave del fa con el sib.



Esa parte del trabajo es también muy evidente y llama la atención por sí misma desde el primer momento. No tan evidente, aunque se puede apreciar con un examen algo más cercano, es la originalidad y eficacia del sistema de anclaje y ajuste de todo el mecanismo. Influenciado obviamente también por su trabajo con la madera, todos los pilares que lo sujetan están directamente fijados sobre el cuerpo del instrumento que lo permite debido al espesor del tubo.




Por otro lado, una idea realmente sorprendente es el diseño de un mecanismo "pinless", años antes de que el danés Johan Brögger introdujese con Brannen-Cooper su sistema mecánico que evita el uso de agujas para fijar las partes estáticas del mecanismo al eje. No olvidemos que las primeras flautas Uebel datan de los años sesenta y eran producidas en un país como la RDA, enfrentado a los países occidentales en los que la investigación era mucho mayor y por lo tanto el flujo de información entre uno y otros era reducido. Si Brannen no lanzó los modelos pinless hasta 1986, en 1963 ya Gerhard Rudolf fabricaba flautas que no necesitan las agujas o pasadores. Realmente el sistema no es distinto en sí mismo del que los incorpora, pero su innovación reside en que sustituye éstos por pequeños tornillos que cumplen la misma función, pero que en lugar de entrar y salir a presión a través del mecanismo y del eje, se pueden atornillar y desatornillar sin someter al mecanismo al estrés que supone en cada revisión la operación de sacar y meter cada aguja. Ello nos muestra el alto nivel de perfección técnica en la realización de los tornillos y su ajuste, pues de otro modo el sistema no funcionaría continuamente.


También me llaman la atención los pequeños tornillos que atraviesan los pilares que soportan las espátulas de trinos y el extremo del mecanismo de la mano derecha, con la finalidad de asegurar el movimiento que éstos ejes soportan dada la longitud y el peso de las llaves acopladas. Nunca he visto otro mecanismo similar.



Finalmente, abrí la caja y allí estaba mi "nueva" Uebel. La monté y comencé a tocar con ella. La primera impresión es el peso del instrumento. Pensaba que al ser de aluminio sería muy ligera, pero nada de eso. Pesa bastante más que una flauta normal, de hecho, ya que el bloque con el que está hecha es macizo y tiene un espesor importante. El movimiento del mecanismo es muy fino y tiene una respuesta muy rápida, gracias también al excelente corte de los agujeros sobre el tubo de aluminio. El instrumento suena bien en los tres registros, y tiene una flexibilidad bastante importante. Es fácil concretar pasos ágiles entre notas de distintas tesituras. Comparado con la de las flautas modernas más habituales, es un sonido más denso, con mucho menos brillo como cabría esperar de una flauta que sigue las directrices de las escuelas alemanas de fabricación e interpretación flautística. Para un oído que busque la sonoridad brillante (¿y vacía?) de las flautas modernas, puede resultar pobre. Para un oído que busque la diversidad de sonoridades existente en las diversas escuelas ya desaparecidas, todo un filón.