martes, 29 de abril de 2014

CRÍTICAS PERIODÍSTICAS: MANOURY-HÁLFFTER

Diario de Sevilla. 29/04/2014. Pablo J. Vayón


Dogmas y electrónica en vivo

Pablo J. Vayón

V Ciclo de Música Contemporánea Zahir Ensemble. Componentes: Sachika Ito, soprano; Alfonso Rubio, flauta; José Tur y Eugenio García, percusión; Alberto Carretero, electrónica. Director: Juan García Rodríguez. Programa: 'Jupiter' de Philippe Manoury; 'Noche pasiva del sentido' de Cristóbal Halffter. 

Zahir Ensemble mantiene viva en Sevilla la llama de las vanguardias históricas. Su festival, algo comprimido en esta quinta edición, vivió ayer uno de sus momentos álgidos, con dos obras que incluían electrónica en vivo. 

Jupiter del francés Philippe Manoury (1952) es una obra que nace de la disolución del dogma vanguardista en los 80 y parece invocar un nuevo comienzo: en este caso, el de una flauta solista, cuyo sonido es manipulado y transformado por un programa informático, que dialoga así con el instrumento a través de una serie de altavoces distribuidos por la sala. La síntesis electrónica es tan original que el material salido del instrumento resulta siempre irreconocible. Obra que no rehúye el lirismo, en la que la flauta es exprimida en todas sus posibilidades sonoras (convencionales) y muy exigente para el solista, un impecable Alfonso Rubio. 

Noche pasiva del sentido de Halffter es en cambio pieza incardinada en los combativos años 70, con una vocalidad que trata los poemas de San Juan de la Cruz en su desmenuzamiento fonético, y una electrónica que se limita a devolver a la sala, con distintos procedimientos de retardo y amplificación, los sonidos, perfectamente reconocibles, de la escena. Dos competentes percusionistas, uno de ellos manipulando la mayor parte del tiempo el arpa del piano, se unieron en ella a la soprano japonesa Sachika Ito, soberbia en una obra que no le da respiro y le exige una intensa mezcla de recursos contemporáneos y belcantistas.


Correo de Andalucía. 30/04/2014. Ismael G. Cabral

El incontestable frescor de la vanguardia
Fundación Cajasol. 28 de abril. Programa: Obras de Manoury y Halffter. Intérpretes: S. Ito, soprano. Zahir Ensemble. J. G. Rodríguez, director. V Festival de Música Contemporánea.

Algún neurólogo o antropólogo tendría que explicar alguna vez el por qué de ese miedo casi atávico que padecen muchos melómanos ante la música de vanguardia.Consta a este firmante que en el último concierto de Zahir Ensemble había más de uno, y de dos, que nada sabían de lo que iban a escuchar. Salieron en estado de shock. Fascinados. ¿Su suerte? Probablemente la de no estar mediatizados por prejuicios, la de no llevar asistiendo años a temporadas de conciertos en las que la música de hoy no se ofrece, se tapa, se ignora.

Sea como fuere venimos reivindicando en estas páginas la esencial labor que un conjunto como el que dirige Juan García Rodríguez realiza en el panorama cultural sevillano. Porque apuesta contra viento y marea por mantener viva la llama de la creación sonora contemporánea y porque, y esto es igual de importante, asume obras de auténtico peso.

Es el caso de Noche pasiva del sentido, de Cristóbal Halffter (1930), partitura con 34 años a sus espaldas que hoy nos suena llena de vida pese al momento de furibunda vanguardia en el que se concibió. Inspirada en textos de San Juan de la Cruz, la obra deconstruye la semántica para abrazar un recitado basado en fonemas que son cantados, susurrados, gritados, teatralizados en fin en el contexto de lo que nos parece una meditativa y tortuosa meditación de rotunda musicalidad. La soprano japonesa radicada en Sevilla Sachika Ito resultó ser el descubrimiento de la noche. Entregada a la difícil página, la cantante  desplegó una enorme fuerza expresiva y la percibimos como transida por el opresivo clima de una partitura que, por cierto, tiene mucho de ese gusto oriental por pausar el tiempo. La prestación de los percusionistas José Tur y Eugenio García, junto con la difusión electrónica de Alberto Carretero y la dirección de García Rodríguez redondearon este instante mágico de la presente temporada musical.


Antes, el flautista Alfonso Rubio solventó el intrincado virtuosismo de Júpiter (1987), de Philippe Manoury (1952), música dependiente de la tecnología pero que no supera su sesgo de artefacto de laboratorio pese a su encantador perfume stockhauseniano.


viernes, 4 de abril de 2014

BANCO DE PRUEBAS: J.MICHAEL FL 250

Desde hace tiempo tengo la intención de realizar un estudio lo más detallado posible de diferentes marcas y modelos de flautas, y exponer lo que desde mi experiencia y conocimiento puedo llegar a concluir. Evidentemente hay muchos factores que se pueden analizar (materiales, diseño, calidades, accesorios...) y además hay que añadir que normalmente ni los fabricantes ni los distribuidores suelen ofrecer demasiada información al respecto, más allá del mínimo imprescindible (y a veces, ni eso).

Dado que muchos principiantes (o sus padres) no saben si continuarán mucho tiempo estudiando, si van a tener capacidad, motivación suficiente o posibilidad de seguir con la práctica instrumental, se inclinan por instrumentos de precio muy bajo que no les supongan una gran pérdida en caso de abandono. Es en esta parcela de mercado en la que este tipo de instrumentos tienen un lugar importante. Marcas como Bernard, Gara, Hallelu, Tuyama u otras "marcas blancas" como Thomann, Consolat de Mar, Donostisound entre tantas otras, son instrumentos fabricados en China u otros paises de Extremo Oriente normalmente, y que no suelen exceder en sus modelos inferiores de los 150 ó 250 € como mucho. Hay que señalar que el hecho de que estén fabricados en esos países no supone per se que la calidad vaya a ser baja, pues marcas como la propia Yamaha (Indonesia), las Powell-Sonaré (China), Jupiter (Taiwan y China continental) y otras también trasladaron hace ya años sus centros de manufacturación a países con costes menores a los de origen de la marca, o incluso tienen sus sedes allí.

La calidad de estos instrumentos suele ir acorde a su precio, es decir, es baja. La opción frente a ellas para el comprador la representan marcas de precio mucho mayor, pero que suelen ofrecer mayores prestaciones, mejores diseños, y sobre todo mejores acabados. Normalmente tanto los profesores como los reparadores de instrumentos solemos desaconsejar estos instrumentos bien por el obstáculo que pueden suponer en el desarrollo del alumno, o por la dificultad de repararlos en condiciones. Normalmente el estándar para comenzar los estudios suelen ser marcas como Yamaha, Pearl, Jupiter u otras que ofrecen como he dicho mejores resultados, pero que prácticamente cuadruplican el precio de las primeras.


                                                        J.MICHAEL FL-250




J.MICHAEL FL-250. Foto del catálogo.



Para este primer estudio he elegido una flauta básica de la marca J.Michael, y se trata concretamente de un modelo FL-250. No es un instrumento nuevo, y esto lo he hecho deliberadamente, pues he querido comprobar la evolución de la flauta tras un curso de trabajo del alumno con ella. La flauta no ha tenido accidentes, y ha sido ya sustituida por otra Yamaha 271. Es el peldaño menor y más barato de la marca, y normalmente en las tiendas españolas tiene un precio de entre 135 y 165€ dependiendo de la tienda en la que se compre.

La marca J.Michael incluye en toda su publicidad la información de que sus instrumentos (produce todos los sinfónicos) están fabricados en el norte de China, bajo la supervisión de ingenieros japoneses y con tecnología también japonesa. Esta marca basa todo su atractivo para el comprador en el precio, tratando de evitar el estigma de ser instrumentos de baja calidad con la información de que son supervisados con ingenieros e ingeniería japonesa. Como ya he dicho antes, tanto en China como en otros países en los que se producen masivamente instrumentos baratos y de baja calidad se producen también desde hace años instrumentos de calidad media y media-alta.

La cuestión de la calidad es algo que se debe derivar de un análisis más cercano y que atiende a múltiples variables. Pero entonces ¿Cuál es la diferencia entre unos y otros, además del precio?  Pues por un lado encontramos los materiales, y por otro la cantidad y sobre todo la calidad del trabajo invertido en la fabricación del instrumento.


DATOS TÉCNICOS
Características:
-Platos cerrrados.
-Sol adelantado.
-Pata de do.
Afinación:
Material del tubo: Bañado en níquel.
Material del mecanismo: Bañado en níquel.
Peso: 
410 g.
Zapatillas: Luxury Gasket
Escala utilizada: desconocida (sin información de la marca)
Accesorios: Funda con cremallera, asa y bandolera. Palo de limpieza.
Chimeneas: Estiradas
Medidas de la cabeza:
-diámetro interior norte (hacia el tapón): 15 mms..
-diámetro interior sur (hacia el cuerpo): 17 mms.


MATERIALES

La 250 de J.Michael tiene el tubo y las llaves bañadas en níquel. Este tipo de baño es más económico que el de plata, y por ello es el más habitual en los instrumentos más baratos. Es muy característico por tener un color más oscuro y un brillo distinto al baño de plata. En casos poco habituales puede ser alergénico. En el caso de la flauta analizada llama la atención que tras el uso dado de algo más de un curso, presenta algunos puntos en los que el baño ha comenzado a desaparecer o ya lo ha hecho (llave de si, re# y apoyo de la falange de la mano izquierda). Ello es debido probablemente a que el baño de níquel es muy fino.





Las llaves son del mismo material, y en la parte interna de la cazoleta llevan soldadas las tuercas en las que se atornillan los soportes que sujetan las zapatillas. En varios casos se encuentran soldados en un punto que no es central, lo que provoca una desviación del centro de la zapatilla.

El corcho de la cabeza es similar al de la mayoría de flautas de iniciación. Los topes de la llave de re# y de las espátulas de los trinos de la mano derecha también son de corcho, contrariamente a la mayoría de flautas de este nivel, en los que suelen ser de algún tipo de plástico.




Las zapatillas son de la marca Luxury Gasket. No sé la procedencia, pero con toda probabilidad sean chinas también. Como se aprecia en la foto, las zapatillas tienen un base doble de cartulina, el fieltro prensado y otra capa doble de recubrimiento exterior, lo que no siempre se encuentra en zapatillas de este tipo. En principio es rendimiento es el normal en zapatillas de instrumentos de iniciación. Durante el periodo de prueba del instrumento no han sufrido un desgaste especial





MANUFACTURA

La fabricación de un instrumento musical es lo que determina en mayor grado la calidad del mismo. Si en los instrumentos de madera la elección y tratamiento del material puede marcar decisivamente la calidad final, en los metálicos, dada la naturaleza del mismo, es mucho más fácil prever la estabilidad y el resultado de determinado metal o aleación.

Desde este punto de vista, los materiales básicos utilizados en estas flautas no son especialmente peores que los utilizados en otros instrumentos de nivel elemental. Ya se ha visto que el baño de níquel es relativamente escaso, pero el resto de componentes son bastante habituales.

Otra cuestión es cómo se trabaja con ellos, la cantidad de tiempo invertido en su manejo, el grado de precisión de la maquinaria utilizada o el conocimiento y habilidad de los operarios que fabrican las flautas.

En este punto es difícil asegurar taxativamente algunos extremos, pues son cuestiones internas de cada fabricante y habría que visitar sus fábricas para poder conocer el grado de sofisticación y de refinamiento que emplea cada una de ellas. Lo único que podemos hacer es observar el resultado final del instrumento.
Y aquí es donde reside especialmente la diferencia de calidad con las flautas "competidoras" de la F-250, y también la diferencia de precio.

Como ya se ha visto, las zapatillas son de una calidad normal en instrumentos de iniciación, pero sin embargo el ajuste es uno de los parámetros que más pronto se resiente en el uso de la F-250. Ello se debe al rápido montaje y acabado de la flauta. Uno de los puntos que llaman la atención es la colocación de las tuercas de las cazoletas en las que se encastran las zapatillas. En varias de ellas se observa que la soldadura de la pieza no está en el centro exacto de la cazoleta. Con ello la zapatilla se desplaza de la ubicación teóricamente correcta.


                                           Aquí se puede ver la soldadura descentrada


                                                    Una zapatilla descentrada, en la que se ven las 
                                                                      marcas de la diferente presión y ajuste sobre 
                                                                      la chimenea 

Es llamativa la cantidad tan grande de calzos ("shims" o los papelitos de distintas medidas que se ponen bajo las zapatillas para equilibrarlas) que presentan algunas de ellas. Siendo las zapatillas de una calidad normal, como parecen, esto sólo puede deberse a que la base de las cazoletas y/o la altura relativa de las mismas es muy irregular, para lo que es necesario un ajuste muy grande a base de calzos.


Pero seguramente el problema más importante de la flauta, y el más evidente en el momento que se desmonta cualquier parte del mecanismo es el diseño, la finalización y el montaje de las distintas partes del mismo. La llave del do y la palanca para el índice de la mano izquierda sufre bastante en el desmontaje debido a un mal corte. La pieza acaba encajando en su espacio, pero para ello es necesario forzarla un tanto y buscar un ángulo muy determinado para que entre en el hueco que queda entre los pilares.

El corte de la llave de si (pulgar de la mano izquierda) también presenta irregularidades importantes. El cilindro por el que pasa el tornillo ha sido rebajado enormemente para dejar espacio de giro. Con ello la pared del cilindro se adelgaza mucho en este punto, algo que causará un desgaste acelerado de esta pieza, que además soporta en gran medida todo el peso de la flauta.



Otro ejemplo es el corte y refinado de los extremos de cada pieza del mecanismo. A pesar de que en las fotografías no es del todo fácil de apreciar, cuando se desmonta una de estas piezas se ve fácilmente que los cortes no siempre son transversales, sino en muchos casos oblicuos, e incluso a veces quedan restos no pulidos del mismo, que raspan o arañan. Esto va a producir un ajuste defectuoso, y un desgaste muy grande dado al roce entre las partes, que desajustarán el instrumento a medio plazo de un modo casi irreparable.



 Otro tanto se aprecia en los cortes de los topes posteriores del mecanismo, cortados sin precisión, y con el corcho que amortigua y ajusta la altura cortado también de modo poco refinado.                                        




Por último pero no menos importante, tenemos la cabeza de la flauta. Como se ha dicho el instrumento emite toda la escala cromática sin especiales problemas (algo que en sí no es un logro). Los parámetros del sonido (calidad, afinación, intensidad...) son un aspecto subjetivo, del que aquí no quiero hablar. Pero si examinamos con un poco de detalle el corte de la chimenea (riser) y la soldadura de la placa de la embocadura, apreciamos también que en esta tarea no se ha empleado una especial precisión o dedicación.

Aquí vemos como el corte del bisel tiene una forma algo irregular
   en la parte derecha, probablemente al efectuar un overcuting        
(rebajado normalmente manual de los bordes del bisel para tratar
de facilitar la emisión de algunas notas o registros.            



         
En la siguiente imagen, aunque no es fácil de observar, se puede ver como la soldadura entre la chimenea y el tubo también está hecha de un modo basto, con adición de material fundente irregularmente. El peso de la chimenea variará notablemente debido a esta soldadura, y el sellado de la misma también será distinto en cada punto.                                                                                                                                           



ACCESORIOS

El instrumento viene con una funda muy ligera de poliestireno recubierto de fieltro, que se cierra por medio de una cremallera y una banda transversal de velcro. Tiene un bolsillo exterior para guardar el palo limpiador (que también se proporciona) y el paño.

Desde mi experiencia, este tipo de cierres presentan el peligro de que en un descuido se pueda coger el estuche sin haber cerrado la cremallera, con el consiguiente "lanzamiento" del instrumento al suelo. El estuche tiene la ventaja de que es muy ligero y relativamente resistente a golpes.

EXPERIENCIA PRÁCTICA

El alumno que trabajó con esta flauta, lo hizo durante su primer curso. Comenzando el segundo, pasó a una Yamaha YFL-271 con la que continúa.

En un principio el instrumento funcionó correctamente en las tres octavas. La emisión de notas centrales no era especialmente complicada. No se entra a juzgar el resultado de la afinación con él, pues en clases de primer curso de elemental no es nunca éste un objetivo, sino solamente la emisión de sonidos estables en un registro central más o menos amplio dependiendo de las características y el ritmo de cada alumno.

Los principales problemas observados durante este tiempo en el instrumento fueron:

Problemas de mecanismo, especialmente el conector do-do # grave, pues al perder el balance correcto, cuando se presionaba el rodillo del do grave no se cerraba completamente la llave correspondiente. La alumno no pudo hacer estas notas debido al desajuste.

La conexión fa natural-si bemol también sufrió pronto los efectos de la práctica constante y perdió eficiencia.

La flauta tenía tendencia a que algunos tornillos internos de los ejes se fuesen saliendo progresivamente desajustando así las llaves que unía.

Las zapatillas no han experimentado un desgaste especial o inusual durante el curso analizado, y los problemas de ajuste surgidos podrían deberse más a la dificultad del ajuste con la cazoleta de las llaves y con el ajuste general del mecanismo, que a la calidad misma de las mismas.

OPINIÓN PERSONAL

La flauta emite toda la gama cromática sin problemas (antes de los desajustes, o una vez corregidos éstos).

La sensación cuando se toca es de cierta pesadez, y de hecho llegué a comprobar el peso de la flauta pues me producía esa impresión física, comprobando que el peso no es superior al de una Yamaha 261. Por lo tanto es "sólo" una sensación de que el instrumento ofrece una resistencia a sonar tanto desde un principio como a lo largo de toda una nota, aunque lo hace.

La afinación resulta quimérica. No se ofrece información alguna acerca de la escala utilizada para emplazar los agujeros, elegir la altura de las llaves, el emplazamiento y altura de la chimenea del do#, etc... probablemente porque no la haya. De todos modos he de decir que esta misma información no la suele ofrecer casi ninguna marca incluso en instrumentos de mucho mayor nivel.

Desde mi experiencia como profesor, comprendo la elección de estos instrumentos desde el punto de vista de los padres o alumnos, pero es cierto que normalmente cuando los alumnos pasan a un instrumento de los que habitualmente se recomiendan para comenzar, el avance suele ser muy grande. En algunos casos, la resistencia del instrumento (bien sonora o mecánica) entorpece el desarrollo del alumno, y resta efectividad a su trabajo, lo que puede derivar en hastío o aburrimiento.

Por último, el plazo de tiempo en el que esta flauta ha comenzado a dar problemas mecánicos ha sido relativamente corto, pues ha habido que reajustar zapatillas y conexiones en menos de un curso. Hay que tener en cuenta que como consecuencia de todo lo analizado, los desajustes probablemente sean muy recurrentes, y que dado el precio inicial de la flauta no valga la pena hacer ni revisiones ni mantenimiento.

CONCLUSIÓN

Los instrumentos como el analizado se venden por miles en todo el mundo. Muchos principiantes, amateurs, músicos que tocan varios instrumentos, etc...los compran para tener así una flauta a un precio muy bajo, que emite todos los sonidos sin especial dificultad.

El precio, que es su principal argumento a favor, viene dado casi con total seguridad por el bajo coste de producción en la factoría de origen, en la que centenares de empleados montan, pulen, sueldan instrumentos incesantemente. De este modo es fácil pensar que ni la preparación, ni la atención que se puede dar a cada flauta sea muy elevada, pero esto es algo que probablemente el comprador sabe o puede intuir cuando adquiere un instrumento así, pese a lo que le compensa la pequeña inversión.

Para acabar con cierta equidad, hay que decir también que algunos de los inconvenientes planteados a estos instrumentos también se pueden achacar a otros de gamas más altas, e incluso a veces de un modo inverosímil a otros de supuesta calidad profesional. La falta de una información más profunda y alejada de los tópicos manidos sobre los materiales, afinaciones, escalas, etc...brilla por su ausencia en muchas marcas, como digo de todo tipo de niveles. Defectos de fabricación graves o deterioros prematuros no faltan tampoco en ellos, y aunque legalmente el comprador está protegido contra esto, en la práctica no es fácil detectar, demostrar o corregir carencias más o menos evidentes.










martes, 1 de abril de 2014

¿QUÉ FLAUTA ME COMPRO? CONSULTA

Gracias por tu atención, por tu información y por compartir tus conocimientos. Además de arreglar la flauta Yamaha, también quiero comprar una nueva. Si no es abusar mucho de tu amabilidad, me gustaría saber tu opinión sobre las características que debería tener la flauta. Su profesora le ha dicho: cabeza de plata, platos abiertos y chimeneas soldadas. He leído en tu blog que debería tener Mi mecánico y Sol adelantado.
He estado mirando en internet flautas de la marca Pearl, serie elegante (flauta do Pearl 795rbei-coda cabeza/cuerpo plata Mec. Mi Bisel oro pata Si Inli) y modelos de Muramatsu, entre ellos, EX RBIII-E-O. 

¿Me podrías dar tu opinión sobre ellas o recomendarme alguna otra?

Gracias, un saludo


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Intentaré aclarar las opciones, pero si tienes cualquier duda tú me dices e intento concretar más y mejor.

Las especificaciones que te ha indicado la profesora no son del todo compatibles por la siguiente razón.

Las chimeneas soldadas son una característica de las flautas de alta gama o profesionales (si no sabes bien en qué consiste esto te lo puedo detallar, pero ya es una cuestión muy técnica que no viene al caso). 

Las flautas de gama alta son completamente de plata, oro, platino, o metales preciosos en aleaciones varias. Por lo tanto una flauta con "solo" una cabeza de plata nunca va a tener las chimeneas soldadas, sino estiradas.

En sí, el proceso de soldado de las chimeneas es una característica exclusiva de las flautas de gama alta como te decía, pero ello no quita para que una flauta con chimeneas estiradas pueda dar un rendimiento excelente y sobradamente válido para todo un grado profesional, superior o incluso para uso profesional. Todo depende del instrumento, que siempre hay que probar.

Yo aconsejo siempre el mi partido (o mecanismo de mi, o mi mecánico...el invento tiene distintos nombres pero es lo mismo), porque aunque hace años era un complemento que sólo traían las flautas profesionales por encargo, ahora se encuentra como una opción más en casi todos los modelos. No encarece especialmente el instrumento, y realmente facilita mucho la emisión del mi del registro agudo, que en la flauta es una nota delicada sin él.

El sol adelantado es otra opción que a mí me gusta especialmente, pues facilita un poco la colocación de la mano izquierda, que es un poco menos forzada que sin él. De todos modos, esta es una opción menos importante desde mi punto de vista que la del mi mecánico, y ya depende mucho de cómo es la flauta anterior, de la comodidad y costumbre del flautista, etc...como te decía esto también es cuestión de probar.

Por los dos instrumentos que me citas, tanto los modelos de Pearl 795 y la Muramatsu EX incluyen la pata de si, que si bien no me parece imprescindible en un grado profesional, puede ser interesante de cara al futuro. Sólo se me ocurre un posible inconveniente. Una flauta con una pata de si pesa proporcionalmente bastante más que una con la pata de do, tanto por el peso en sí como por estar éste en el extremo final del instrumento. Esta cuestión, en función del desarrollo físico y del modo de tocar puede dar lugar a alguna postura forzada, y a un castigo algo mayor de la musculatura de los brazos y espalda.

En cuanto a las marcas, tanto Pearl como Muramatsu son marcas de primer nivel y sobradamente fiables. Hay muchas otras, como Altus, Yamaha, Sankyo, Powell, Mateki, Miyazawa, Burkart...que son garantía de buenos instrumentos, y estos por tan solo citar los que ofertan los distribuidores españoles.

La elección nunca es fácil, pues depende de muchos factores, además del instrumento en sí. El precio, la opción de probarlos con tranquilidad, las condiciones de compra...

La Pearl cuesta unos 2600-2900€, y las Muramatsu EX cuestan unos 3300€. Realmente en cuanto a materiales, la Pearl ofrece todo el tubo en plata, mientras que la Muramatsu (por un precio bastante mayor) "solo" ofrece la cabeza en plata. ¿Y por qué?. Pues es difícil de explicar así en pocas lineas, pero básicamente Muramatsu es una marca de mucho prestigio (bien ganado). Realmente la calidad de una flauta reside más allá del material en el que está hecha, en cómo está hecha, y muy particularmente la cabeza, que es la parte más importante en cuanto a la sonoridad del instrumento. No he probado exactamente el modelo de Pearl que me citas, pero conozco la marca y es buena. La Muramatsu también, aunque el modelo GX es el que se semejaría tal vez más a la Pearl, pues tiene todo el tubo de plata,  pero ya se va a más de 5000€, que tal vez es algo excesivo. Las Sankyo C-301 son otra buena opción a un precio algo menor que las Muramatsu (últimamente vendí una Sankyo C-301 prácticamente como nueva que estaba en una condición fantástica y que iba muy bien). Otra opción interesante son las Yamaha de gama medio-alta (series 500-600 y 700), pues en este segmento de mercado las Yamaha tienen algo menos de predicamento que marcas como Muramatsu, pero suelen ofrecer una gran calidad a un precio bastante interesante.

En definitiva, hay muchas marcas, modelos y  tiendas que ofertan estas y otras flautas similares, pero eso no quiere decir que las tengan en stock necesariamente. Es cuestión de llamar y preguntar por el stock y las condiciones de prueba y compra.

Por último, otra opción es el mercado de segunda mano. En España no hay gran oferta por parte de tiendas profesionales, pero a veces se pueden encontrar instrumentos en condiciones inmejorables por precios muy inferiores a los precios de nuevos. El problema es dónde buscar, y cómo llegar a poder probar un instrumento así sin compromiso de compra.

Si esta última opción te interesase, tal vez podría ofrecerte algún instrumento que se adaptase a las necesidades de ------ tanto en el grado profesional como en un hipotético superior. Si esta opción te parece interesante, puedes contactarme de nuevo sin problema y podemos tratar el tema.

En fin, espero que toda esta información te sirva de ayuda y que te oriente hacia una buena compra.

Un saludo y gracias,

Alfonso Rubio.



11 de Noviembre de 2017 VI  RAFEL FESTIVAL.  Ensemble d'Arts.  Auditori de Rafelbunyol (València) 20:00h. SOLISTAS DE ZAHIR ENSE...